En Tarragona, las cimentaciones deben adaptarse a un terreno heterogéneo donde alternan suelos aluviales del Francolí, margas miocenas y rellenos antrópicos costeros, todo ello bajo los requisitos del Código Estructural y el DB-SE-C del CTE. Una correcta interpretación geotécnica exige un riguroso análisis de capacidad de carga para evitar asientos diferenciales, especialmente en zonas de transición. Cuando la resistencia del estrato competente es limitada, se impone el diseño de cimentaciones superficiales optimizado mediante zapatas combinadas o vigas de atado que rigidizan el conjunto.
Proyectos de edificación residencial plurifamiliar, naves logísticas en polígonos como Riu Clar y estructuras portuarias demandan soluciones específicas ante la agresividad química del terreno y la sismicidad moderada de la zona. Para garantizar la estabilidad en perfiles blandos profundos, recurrimos al diseño de fundaciones en pilotes, mientras que en suelos arcillosos con potencial de retracción resulta crítico complementar con una evaluación de suelos expansivos. La elección final vincula siempre la geometría estructural con la campaña de reconocimiento ejecutada.
Eurocódigo 7 (EN 1997-1:2004) - Cálculo geotécnico, UNE 103804:2003 - Determinación de la capacidad portante mediante ensayo de placa de carga, UNE 103800 - Ensayo de penetración estándar (SPT)
Aplicamos principalmente las formulaciones de Terzaghi, Meyerhof y la teoría de Brinch Hansen para cimentaciones superficiales. En suelos granulares correlacionamos el N-SPT con tablas de Peck y Bowles. Para arcillas utilizamos la resistencia al corte no drenada obtenida de ensayos triaxiales o de compresión simple. Todos los cálculos siguen el Eurocódigo 7.
El rango referencial para un estudio completo con 2 sondeos y ensayos de laboratorio está entre 370 y 950 euros, dependiendo de la profundidad, la cantidad de ensayos y la accesibilidad del terreno. Incluye informe con cálculos y recomendaciones.
La capacidad de carga última es la tensión que provoca la rotura del suelo por corte general. La admisible es un valor seguro obtenido al dividir la última entre un factor de seguridad (normalmente 3,0). En nuestros informes entregamos ambos valores junto con los asientos esperados para cada carga.
Sí, especialmente si se añade una planta, se cambia el uso del edificio o se amplía la superficie construida. El CTE exige justificar la seguridad estructural frente al terreno. Un análisis evita sobrecargar el suelo y previene daños en la cimentación existente.